Para entender este titulo primero debemos de explicar que es el  CIF, pues bien el CIF, es una enfermedad del tracto urinario, y son siglas de la siguiente frase Cistitis Idiopática Felina (Idiopática significa que se produce por causas desconocidas).

La cistitis idiopática felina (CIF), también denominada cistitis intersticial,  afecta tanto a machos como a hembras, es una enfermedad  muy dolorosa. En la clínica vemos numerosos casos, por ello se considera la forma más frecuente de enfermedad del tracto urinario inferior.  Se puede presentar de dos formas diferentes una mediante un cuadro no obstructivo (esta es la forma mas común) en torno a 60-70% lo suelen cursar  gatos menores de 10 años. Los signos asociados a este cuadro cursan con disuria, hematuria, polaquiuria, disminución del apetito y cambios de comportamiento.

Los episodios obstructivos son más frecuentes en gatos machos ya que su uretra es más estrecha que la de las hembras uno signo representativo a parte de los citados en la forma no obstructiva es que nuestro gato acudirá a la bandeja continuamente pero no consiguen orinar. Este cuadro es  una urgencia veterinaria. En cuadros más graves los pacientes pueden presentar vómitos.  En ambos casos se trata de un proceso crónico, normalmente secundario a episodios agudos iniciales.

Una vez tenemos claros los síntomas y hemos llevado a nuestro minino al veterinario para su revisión este lo DIAGNOSTICARÁ por exclusión, es decir, tras realizar pruebas laboratoriales (analítica sanguínea y de orina) y de imagen (radiografía y ecografía abdominal) que descarten otras posibles causas de disfunción urinaria como pueden ser la cistitis bacteriana, urolitiasis o carcinoma de células de transición. Una vez descartados estos procesos podemos hablar de CIF. En el análisis de orina de un paciente con cistitis idiopática podemos encontrar sangre, proteínas y cristales que suelen ser no significativos. Los hallazgos radiográficos y ecográficos no son específicos, siendo el engrosamiento de la pared vesical el hallazgo más común.

Los motivos por los que SE PRODUCE como hemos dicho antes son desconocidos, aunque en el caso del CIF,se considera una enfermedad multifactorial que  involucra múltiples anormalidades en la vejiga de la orina, sistema nervioso central y endocrino, l y a una fuerte inflamación del mismo. El factor desencadenante es el estrés, este puede desencadenarse por presencia de varios gatos en la misma casa, sobrepeso, cambios en el entorno (como llegada de nuevos miembros de la familia, la introducción de un perro en casa, mudanzas…), enfermedades concomitantes, inactividad, falta de separación de las zonas de juego, eliminación, comida y descanso, presencia de gatos extraños fuera de la casa, falta o ausencia de tiempo de juego… Si nuestro gato presenta CIF su TRATAMIENTO puede resulta un poco complejo, en especial en los casos, en que las manifestaciones clínicas son constantes y no cesan. Por un lado, vamos a necesitar medicamentos que reduzcan el dolor y la inflamación, pero debemos también abordar  la influencia del estrés yendo encaminado a su reducción. Siempre debemos hacer un enfoque multifactorial del problema: dieta, feromonas, farmacoterapia y enriquecimiento ambiental.

El alimento húmedo es fundamental para estos gatos, de esta forma aumentamos la ingesta de agua, y a si disminuir la concentración de la orina (causa que puede contribuir a la formación de cristales, tapón uretral y urolitos). Está demostrado que sólo el 11% de animales que basan su alimentación en comida húmeda tienen recidivas frente a un 39% que consumen alimento seco. El cambio de dieta debe ser siempre progresivo.  Las feromonas ayuda significativamente a reducir los niveles de estrés, pero no está demostrada su eficacia como terapia única.

El enriquecimiento ambiental, resulta igual o más importante que el tratamiento médico en esta patología. Algunas ideas:

–   Incentivar el juego y recrear situaciones de caza.

-Que tengan una zona tranquila donde puedan jugar, arañar postes, trepar y esconderse.

-Que exista una buena relación con el resto de animales en casa, de no ser así se recomienda acudir a un especialista en etología para solucionar el problema.

-Aumentar la interacción del propietario con el gato.

-Mantener limpios los comederos y la bandeja y usar desinfectantes que no dejen olores residuales.

-Colocar el comedero, el bebedero y la bandeja de arena en lugares tranquilos a los que no tengan acceso animales de otras especies.

-Seguir la regla del “1+1” que consiste en tener un comedero, bebedero y bandeja de arena más al número de gatos que se tienen en casa para evitar la competencia y por tanto el estrés.