UN CACHORRO QUE NO JUEGA NO ES UN PERRO COMPLETO

Hola!!! de nuevo esta mañana estaba leyendo un poco sobre conducta del cachorro y me vino a la cabeza, que en muchas ocasiones vienen a la clinica personas que tienen un cachorro, preocupadas porque su pequeño es muy nervioso, no para quieto en todo el dia todo lo muerde, todo para él es un juguete… Si queremos ser guías responsables de nuestro perro desde su etapa de cachorro, debemos conocer su esencia como especie y encaminar nuestra relación con el animal a asegurarle que pueda tener cubiertas sus necesidades básicas comportamentales de cánido.

Una de las características más importante de un perro es que en esencia es un “depredador”, y como tal, se activa en él instintivamente la pulsión por “cazar” ante una posible “presa”, siendo éste uno de sus patrones básicos de comportamiento, por lo que desde cachorro debe ser inducido a satisfacer esa faceta de su forma natural de actuar. Y no hablamos sólo de entrenar perros para actividades, que también, sino de garantizarle que podrá desarrollar su faceta cazadora. ¿Cómo?, pues a través del juego

.con que no debe jugar mi perro

  Otra característica del perro es que es un animal moldeable en sus conductas, y por eso puede ser educado y adiestrado para su convivencia interespecífica dentro de un grupo social formado por humanos, perros… Gracias a esta plasticidad de conducta tendremos la oportunidad de trabajar sobre su instinto natural de presa a través de las “capturas” en el juego (pelotas, mordedores, peluches…). Si enseñamos a nuestro cachorro desde pequeño a jugar de forma ordenada, con reglas y con código de comunicación, además de enriquecer el desarrollo de su temperamento, generaremos vínculo, confianza, seguridad, autocontrol, autoestima, subordinación de pautas de comportamiento individuales a las pautas de comportamiento del grupo social con el que conviva, y un sinfín de de inercias que irán encaminadas a garantizar su salud emocional y felicidad para el resto de su vida.

Por todo esto es muy importante que estimulemos a nuestro cachorro al juego,pero que también le impongamos unos límites bien marcados, de cuándo, cómo y con que debe de desarrollar esta faceta y por su puesto en los juegos siempre debemos ser nosotros quien los acabe. De esta forma también quedará constancia de que nosotros somos los que dominamos y así evitaremos problemas futuros que con el paso del tiempo tendrán una solución más complicada. educacion cachorros