Es frecuente cuando vamos a someter a  cirugía a nuestro mejor amigo que el veterinario o auxiliar nos  pregunte si deseamos hacerle un chequeo prequirúrgico a muchos de nosotros nos asaltan 1001 preguntas por la mente…. ¿¿que es eso??, ¿¿es tan importante ??, ¿¿puede estar en riesgo mi mascota si no lo hago?? e incluso ¿¿me arriesgo a someterlo a cirugía??

Cuando un perro o gato debe ser sometido a una intervención quirúrgica, bien sea con fines preventivos, como una castración, limpieza dental… o una cirugía de tratamiento, tumores, piometra, fracturas, problemas de obstrucciones por cuerpos extraños… Es importantísimo saber en que condiciones entra el paciente a quirófano.

Cualquier intervención tiene siempre que ser programada y planificada a fin de minimizar y prever los posibles problemas a los que se enfrentarán el anestesista y el cirujano durante la intervención. No es lo mismo intervenir a un paciente sano, que a un paciente con una patología cardiaca crónica, diabetes o cualquier otro tipo de enfermedad. El conocer que tipo de alteraciones tiene el paciente nos permite actuar y estar preparados durante la intervención para la posible aparición de complicaciones, esto es vital para nuestra mascota.

Por ello siempre debemos de realizar un chequeo lo más completo posible antes de cualquier intervención quirúrgica.  Este chequeo consiste en realizar una serie de pruebas diagnósticas a fin de ver si existen o no patologías, que en ocasiones pasan inadvertidas para el propietario y veterinario a simple vista.

Por establecer una similitud y para que empecemos a tomar conciencia de lo verdaderamente importante que es a nadie se le pasa por la cabeza ser sometido a una intervención quirúrgica en un hospital sin antes haber sido sometidos a un preoperatorio.

Este chequeo, se conoce como chequeo prequirúrgico, y normalmente está formado por un  hemograma y una bioquímico completa, (esta es la prueba fundamental), con esta prueba, que para nuestro animal, consiste solo en una simple extracción de sangre. Se sabe desde si existe una anemia, alteración en las plaquetas, infecciones, alteraciones renales o hepáticas (fundamentales para que el paciente metabolice los fármacos anestésicos), etc. Otras pruebas que podemos hacer o pueden que nos sugieran que las hagamos son:

   Electrocardiograma: Debe ser realizado siempre en cualquier paciente con alteración cardiaca diagnosticada, perros geriátricos y perros en los que en el examen físico haya sido observado una alteración en el ritmo, timbre o presencia de soplo.

   Radiografía: De forma general esta prueba se realiza siempre previa a intervenciones oncológicas, para comprobar que no existan metástasis tumorales en órganos, principalmente tórax. Y también previa a intervenciones de traumatología.

En ocasiones también podemos optar por ecografías, cuando no podemos ver algunas patologías mediante radiografía o para descartar o acertar con otros procesos.

Con todas estas pruebas veterinario/anestesista clasificará al paciente en una escala denominada ASAAmerican Society of Anesthesiologists”. Esta escala se compone de las siguientes fases:

 – Asa I : Paciente saludable, el protocolo anestésico sera el normal, usado por el anestesista

 – Asa II: Paciente con enfermedad sistémica leve, no incapacitante, la cual se encuentra controlada. Puede estar está relacionada o no con la intervención ej: un paciente obeso, el protocolo anestésico será el normal, usado por el anestesista pero mantendrá cuidado con las dosis que administra.

 – Asa III : Paciente con enfermedad sistémica grave no incapacitante, enfermedad cardiaca severa, diabetes mellitus no compensada, etc. El protocolo anestésico cambiará en función de la enfermedad concomitante que tenga el paciente.

 – Asa IV: Paciente con enfermedad sistémica grave e incapacitante, la cual constituye además una amenaza para la vida. la anestesia consistirá en fármacos anestésicos  que ofrezcan analgesia  y tranquilización. Será apoyada por gases.

 – Asa V: Paciente enfermo terminal o moribundo, del cual no se espera una esperanza de vida larga tras la intervención quirúrgica. consistirá principalmente en una sedación basada en gases. 

Algo que nunca debemos olvidar es que nuestra mascota siempre debe tener como mínimo 8 horas de ayuno de comida y 2 de agua