Es un ave, en este caso nos referimos a agapornis, ninfas, periquitos, pyrrhura… criada por el humano a base de papilla. Pude darse desde el nacimiento o en el periodo de desprenderse del nido (este periodo de se da entre entre los 20-30 días). A la hora de criar un papillero lo ideal es que darle la papilla a partir de los 20 días, de eclosionar (salir del huevo), a los 20 días son muy pequeños y delicados, ni siquiera se tienen en pie, por lo que sacarlos del nido antes de ese tiempo es bastante prematuro. En cambio, si tardas mucho más, podría no adaptarse a tus cuidados. Un papillero, es un papillero siempre que se halla alimentado a mano. Independientemente de quien lo halla alimentado, no por que no lo halla alimentado el propietario final significa que no valla a ser un ave mansa y acostumbrada al humano. Hay algunos un poco mas tímidos pero con cariño y tranquilidad ganaremos su confianza. La diferencia entre un salvaje o papillero, además de en su comportamiento, esta en el precio, siendo el más económico el salvaje. Es algo que tenemos que tener en cuenta a la hora de querer adquirir uno u otro, ya que el salvaje ha sido criado por los padres, el papillero ha sido criado a mano y para ello se requiere de tiempo, constancia y gasto para su alimentación. Si nos decantamos por un papillero, debemos de tener en cuenta que nuestro animalillo necesita unos cuidados  muy concretos que requieren de información, constancia y dedicación, por lo que debemos ver que tipo de persona somos y que tiempo disponemos para dedicarle y una vez analizado esto decidir si queremos alimentarlo nosotros o por el contrario ya preferimos que  pueda alimentarse por si mismo.

  Si decidimos acoger a este pollito sin que aun coma solo,  lo primero que hemos de tener en cuenta es donde vamos a tener a nuestro polluelo, una caja de cartón o una madera, no es un buen sitio, ya que no deja pasar la luz y su limpieza es complicada, lo mejor es contener al animalillo  en   un recipiente de plástico transparente, de forma que pase la luz , sea de fácil limpieza y se mantenga alrededor de los 27º, esto podemos conseguirlo con ayuda de una mantita eléctrica , bombilla cerámica de calor… , nunca lo expondremos directamente a estas le pondremos una toalla que le proteja de las posibles quemaduras también tendremos que vigilar que estas fuentes de calor no se apaguen ya que en poco tiempo con una temperatura inferior a los 20º podría morir de frió. Estas condiciones se mantendrán hasta que nuestro pollito este completamente emplumado, esto ocurrirá aproximadamente a los 45 días.

   Su alimentación en estos primeros días, y durante un mes más o menos, será papilla indicada para estas aves la cual se puede encontrar en cualquier veterinario o tienda especializada en mascotas. También recomendamos que sea de calidad.

  Antes del mes de vida debemos dar 4 tomas diarias, las cuales debemos distanciarlas un mínimo de 4,5 horas entre toma y toma, asegurándonos siempre, antes de alimentarlo de nuevo,  que el buchecito está completamente vacío. Es importante antes de cada toma tocar el buche si no lo a digerido es una sensación  similar a la de tocar un pequeño  globo de agua sin acabar de vaciar. Si observamos que el buche no lo ha vaciado del todo cuando  le toque la siguiente toma, tendremos que esperar, si le diéramos la toma con el buche aún lleno correríamos el riesgo de que fermentase la comida anterior y le produjese un grave problema.   A partir del mes Las tomas serán 3 diarias Es importante distanciar las tomas entre 5 y 7 horas, para que la digestión sea óptima y el buche esté completamente vacío. Además, si está a 3 tomas, cuanto más espaciadas las demos mejor comerá.

La papilla a de estar a una temperatura de unos 36º y no superar los 38º, ya que podríamos quemarle el buche si esta a más temperatura.

   Para evitar que la jeringuilla con papilla se enfríe (si el pollito es lento comiendo o tenemos más de uno), podemos meterla en un bol con agua caliente y tenerlo al baño maría ( no más de 40º) para mantenerla a la temperatura adecuada.

 

 

No debemos guardar nunca papilla antigua, ya que esta fermenta y puede provocar una infección por hongos en el pollito. Por el mismo motivo debemos lavar bien todos los utensilios entre toma y toma, con agua muy  caliente pero sin detergentes.

En ocasiones el buche del papillero no ha vaciado por completo, a pesar de han pasado varias horas. Los motivos más frecuentes son:

-La última papilla administrada era muy espesa.

-Estaba demasiado fría para digerirla bien

-Se dió cuando en el buche todavía quedaba de la toma anterior

-La temperatura exterior, hay que  mantenerlo a la temperatura anteriormente mencionada mientras digiere.

Si no conseguimos que digiera, habrá que llevarlo al veterinario el cual le  administrará un fármaco para estimular el vaciado  y un antifúngico a modo preventivo.

 

Cuando el pollito este prácticamente emplumado y empiece a estar inquieto en su caja, queriendo salir , será el momento de pasarlo a  ratos a su jaula y comenzar a proporcionarle su primera comida sólida tanto en la jaula como en la caja. Esto suele ocurrir a partir de los 30 días de vida. No hay inconveniente en empezar a darle comida sólida un poco antes de ese momento si vemos que picotea la viruta de la caja es indicativo de que ya está preparado para empezar a probar lo que es la comida sólida.

Comenzaremos proporcionándole mijo en rama (les encanta), mixtura, pasta de cría, pienso (de buena calidad e indicado para la especie concreta),  trocitos de frutas y de verduras como acelgas y espinacas, guisantes,  pera,  manzana, brócoli…..

El agua también deberá estar a su alcance, pero poca cantidad, por si la vuelca o se mete dentro y se moja (todavía no debe bañarse, tiene que estar completamente emplumado para ello). De todas formas, mientras tome papilla, el agua la ingiere con ella. El paso a la jaula debería ser progresivo, alternando caja y jaula hasta que veamos que disfruta de la libertad de la jaula sin temerla.

           

Y por último y no menos importante,  hay que interactuar con ellos desde bebés, jugar con ellos, acariciarlos, hablarles, silvarles, repetirles palabras, dejar que se posen en el hombro, enseñarles a acudir a llamada…., A ellos los haréis  felices y  a vosotros os harán afortunados!!